En los pasados días se llevo a cabo la Feria Internacional del libro, la cual lleva celebrándose desde 1988 en la ciudad Bogotá. Este es uno de los eventos más importantes a nivel cultural en Colombia, el cual cuenta con la participación de varias casas editoriales a nivel nacional e internacional
Al mismo tiempo hubo oportunidad para el lanzamientos de varios libros, como el del periodista Jorge Enrique Botero “Simón Trinidad el Hombre de Hierro” el pasado martes 29 de abril, el cual contó con la presentación de la Senadora Piedad Córdoba en el auditorio de corferias. En este lanzamiento Botero hizo alusión a varias anécdotas que tuvo al momento de escribirlo. Este fue un momento muy ameno.
Durante esta versión de la Ferio, el país invitado de honor fue Japón, y esto debido a la celebración del primer centenario de las relaciones diplomáticas entre Japón y Colombia. El pabellón asignado fue el número cuatro, y estuvo decorado acorde a las tradiciones del país, permitió apreciar los vestidos tradicionales de las geishas, diversas expresiones del arte nipón, tal como pinturas y caligrafía, y una muestra culinaria. El espacio sirvió para dar a conocer a las escuelas de idioma japonés que hay en Colombia, los cursos sobre el arte de tomas té y la más reciente donación del Gobierno japonés a la Alcaldía de Bogotá para el fomento de la lectura a los niños y jóvenes: el bibliobus, una biblioteca rodante dotada computadores y un buen número de libros.
En razón al invitado de honor, las casas editoriales dieron prioridad y visibilidad a todos los autores y obras vinculadas con Japón.
Al mismo tiempo hubo oportunidad para el lanzamientos de varios libros, como el del periodista Jorge Enrique Botero “Simón Trinidad el Hombre de Hierro” el pasado martes 29 de abril, el cual contó con la presentación de la Senadora Piedad Córdoba en el auditorio de corferias. En este lanzamiento Botero hizo alusión a varias anécdotas que tuvo al momento de escribirlo. Este fue un momento muy ameno.
Durante esta versión de la Ferio, el país invitado de honor fue Japón, y esto debido a la celebración del primer centenario de las relaciones diplomáticas entre Japón y Colombia. El pabellón asignado fue el número cuatro, y estuvo decorado acorde a las tradiciones del país, permitió apreciar los vestidos tradicionales de las geishas, diversas expresiones del arte nipón, tal como pinturas y caligrafía, y una muestra culinaria. El espacio sirvió para dar a conocer a las escuelas de idioma japonés que hay en Colombia, los cursos sobre el arte de tomas té y la más reciente donación del Gobierno japonés a la Alcaldía de Bogotá para el fomento de la lectura a los niños y jóvenes: el bibliobus, una biblioteca rodante dotada computadores y un buen número de libros.
En razón al invitado de honor, las casas editoriales dieron prioridad y visibilidad a todos los autores y obras vinculadas con Japón.